Piketty y la desigualdad: Una visión desde El Salvador

En El Salvador una minoría es la que concentra la riqueza del país, a costa de la precariedad del pueblo salvadoreño. Foto: Menly González

En El Salvador una minoría es la que concentra la riqueza del país, a costa de la precariedad del pueblo salvadoreño.
Foto: Menly González

Este artículo ha sido elaborado por el Dr. Héctor Dada para la Fundación Heinrich Böll, la cual ha autorizado esta publicación en la Carta Económica, en el marco del Foro Lento Crecimiento, Pobreza y Subdesarrollo que recientemente realizó ADESES.

En este documento se trata la desigualdad desde una visión salvadoreña tomando como referencia el libro de Thomas Piketty.  En este sentido, el Dr. Dada menciona que abordar la desigualdad como un tema de análisis no es nada nuevo. Sea desde el punto de vista ético, social, político, o económico, la disparidad ha estado presente. Sin embargo, por algunas décadas la visión dominante  pareció restarle importancia por la fe en que las fuerzas del mercado “dejadas a su propia lógica” la iban a disminuir progresivamente. A finales de la década pasada, la economía de los Estados Unidos de América entró en la crisis más seria en tres cuartos de siglo, que pronto se convirtió en un fenómeno que afectó a toda la economía internacional: la Gran Recesión. Al optimismo del crecimiento continuo que había surgido luego del fin de la guerra fría dio paso a una sensación de pesimismo; a la vez, buena parte de la población de esos países parecieron percibir que mientras las economías habían crecido los beneficios se habían distribuido muy inequitativamente. Los trabajos de economistas galardonados con el premio Nobel, como Paul Krugman, Joseph Stiglitz, Amartya Sen – para sólo mencionar algunos – habían venido señalando la creciente concentración de los ingresos y la riqueza.

Es en este contexto que aparece el libro de Thomas Piketty Le capital du XXIe. Siècle[1] (Éditions du Seuil, París) publicado en 2013. Habiendo trabajado anteriormente en el estudio de la desigualdad de los Estados Unidos y de Francia, emprendió la tarea de hacer una profunda investigación sobre el proceso histórico de la desigualdad en los países “ricos”, a partir de un acopio de información que en el caso de Francia cubre desde el siglo XVIII. A partir del análisis de los datos llega a concluir,  que el capitalismo, tiene una tendencia intrínseca a producir desigualdades que sólo pueden ser contrarrestadas por fenómenos externos, como son las guerras, o por decisiones políticas tomadas para enfrentar momentos de crisis. Además, a partir de su propia visión de la democracia, afirma que, más allá de ciertos límites, la disparidad de ingresos y riqueza la pone en riesgo, sin olvidar que también se convierte en un obstáculo al desarrollo.

Piketty nos dice: “La conclusión general de este estudio es que una economía de Mercado, si se le deja actuar por sí misma, posee poderosas fuerzas de convergencia, asociadas en particular con la difusión de conocimiento y capacidades; pero ella también tiene poderosas fuerzas de divergencia, las cuales son potencialmente amenazadoras para sociedades democráticas y para los valores de la justicia social sobre los cuales está basada. (…) La inequidad implica que la riqueza acumulada en el pasado crece más rápidamente que el producto y los salarios. La desigualdad r > g expresa una contradicción lógica fundamental. El empresario tiende a devenir en rentista, más y más dominante sobre aquellos que no poseen nada salvo su trabajo. Una vez constituido, el capital se reproduce por sí mismo”[2].

Por otro lado, este documento contiene sintéticamente las tesis principales que plantea el economista francés. Se rescata lo esencial para poder reflexionar en la sección final sobre la realidad nacional a partir de esas tesis. Se inicia describiendo lo que él llama “las dos leyes fundamentales del capitalismo”, continuando con la descripción de las situaciones de desigualdad en los países ricos (los Estados Unidos y naciones europeas). La última parte de esta sección intenta explicar la fundamentación que tiene Piketty para colocar a la desigualdad en el centro de la reflexión de un texto de esta envergadura.

Asimismo, se aborda la presentación de sus propuestas para enfrentar y mitigar la desigualdad. Una tasa marginal de impuesto sobre los ingresos superiores del 80%, a escala universal. Pero no basta, debe ser acompañada de un impuesto a la propiedad que más que objetivos fiscales tendría como resultado una clarificación de la realidad de la riqueza a partir de la cual se pueden imponer mecanismos de control que permitan que el capitalismo no sea víctima de su propia dinámica. Ambas propuestas son la “utopía” a la que hay que buscar aproximarse, como el mismo autor menciona, y son el objeto de los dos primeros acápites de la sección. Un tercero presenta la visión de Piketty sobre los efectos igualadores que se le atribuyen a la migración.

También, en el documento se han agregado algunos comentarios a las tesis que presenta el texto, utilizando escritos de varios autores, y expresando nuestra posición frente a la concepción teórica de Piketty. Se podrán encontrar coincidencias y divergencias como es normal entre profesionales de las ciencias sociales, que se han expresado brevemente respetando los límites de este artículo.

Importante es destacar que una parte fundamental de este trabajo se hace con una aproximación a la aplicación de las tesis de El capital en el siglo XXI a la realidad de nuestro país. Se hace una somera descripción de la evolución económica, y de las políticas aplicadas, para dar un marco al análisis. Se hace referencia a las limitaciones que plantea la información estadística con la que contamos, para poder hacer un estudio para El Salvador dentro de los parámetros del trabajo comentado. Más que conclusiones firmes – que hay algunas – se colocan elementos para una investigación y un debate que quedan por ser abordados.

Lea el artículo completo:

 

[1]
Para este artículo hemos utilizado la traducción al inglés: Capital in the Twenty-First Century, Harvard University Press, Cambridge-Londres, 2014. En las notas de este texto, cuando se indica solamente la página se hace referencia a esa edición, aunque en ocasiones hemos considerado conveniente escribir el titulo de libro en español. También ha sido editado en castellano por el Fondo de Cultura Económica de México a finales del año 2014.

[2]    P. 516.

2 comentarios

  1. Oscar Herber Hernández Medina

    Entonces podemos decir en resumen que en El Salvador, habrá que controlar desde el etado al aprobio ofrecido por el Sistema capitalista imperante, no dejarlo al libre albedrio o en libre mercado, evitando con ello que se continuen posesionando de los medios de producción y de la riqueza, para que no continuen creando esas desigualdades que se convierten en pobreza, miseria, migración, etc. Me parece que para paliar esa desigualdad según plantea Piketty, será necesario para enfrentar y mitigar la desigualdad clavar el impuesto a la propiedad en general y más a los suntuarios, como viviendas de lujo y terrenos o tierras abandonadas, vehículos sofisticados , ranchos en la playa y otros, que permitirán generar más ingresos tributarios al país, con lo cual permita tener recursos para financiar otros rubros importantes como la generación de empleo, mayor y mejor educación y salud. pero lo más importante debe ser crear o posicionar políticas económicas conducentes a democratizar el capital y que velen por una mayor distribucuión de la riqueza y del capital, desconcentrándolo del poder oligárquico en pocas manos.