Pensión para Todos es un Derecho Constitucional

Concertación

La privatización de la administración de las cotizaciones para pensiones y las transformaciones que sufrió el sistema de pensiones de El Salvador, se enmarca en la lógica del modelo neoliberal que fundamentalmente busca trasladarle al capital privado toda actividad económica que garantice grandes utilidades, y que por lo general, esté organizada en mercados cautivos, que por su naturaleza tienen condiciones oligopólicas o monopólicas, con el fin de concederles  ganancias especulativas, usureras y seguras en el marco de su lógica de acumulación y centralización del capital,  y que le permita luchar contra la tendencia decreciente de la tasa de ganancia, como leyes básicas del capitalismo.

En El Salvador la voracidad del modelo neoliberal llegó al extremo de dejarle al Estado la carga de pagar pensiones y trasladarle al sector privado las cotizaciones de los pensionados, de tal suerte que, al 31 de diciembre de 2013 los pensionados del sector público todavía eran 100,418 (62%) y en el sistema privado sólo alcanzaban la suma de 60,268 (38%); las cotizaciones del sector público equivalen al 5% del total y las del sector privado son el restante 95%. Como se comprenderá, quitarle al sistema público las cotizaciones y dejarle la responsabilidad de pagar pensiones fue una decisión absurda, que hoy pretenden justificar los defensores del sistema privado de pensiones, aduciendo que el sistema público estaba quebrado o que no acumuló reservas suficientes para el pago de las futuras pensiones, cuando es de elemental conocimiento que las pensiones en el  sistema público o de capitalización colectiva se financian con las cotizaciones de los trabajadores activos. Esto se demuestra en el documento “Una Pensión para Todos” al cuantificar el comportamiento de las cotizaciones y los pagos de pensiones ocurridos de 2000 a 2014 y de las proyecciones de esos mismos datos de 2015 a 2030. En sí, es un mecanismo de refuncionalización, donde el gran capital adquiere grandes beneficios y la población relacionada con dicha actividad se ve sometida a mayores niveles de explotación.

En el libro “Una Pensión para Todos” se demuestra  que las ganancias de las AFP (entidades que son propiedad de la banca transnacional) son extraordinariamente inusuales, casi equivalentes al 56% anual promedio en el período de privatización y en relación a su patrimonio igualmente al 100% anual de su capital social. Por otra parte, la gran mayoría de los trabajadores cotizantes son engañados desde una visión individualista a lo Adam Smith, y es así como solamente una minoría, que devengan altos salarios en su vida laboral, logran acumular pensiones importantes o suficientes para su vejez y la mayoría de cotizantes, al final de su vida laboral, sólo cuentan con una pensión mínima insuficiente para cubrir sus necesidades, rompiéndose el principio de solidaridad y eliminándose la universalidad que requieren los sistema de pensiones, por ser en su naturaleza un servicio social, un servicio público de carácter obligatorio y, por lo tanto, no una mercancía que entra a la especulación del mercado. Por otra parte, este esquema privatizado de la administración de pensiones genera un tercer problema grave, como es el de convertirse en una carga financiera insostenible para el Estado, como lo demostramos a partir de las mismas proyecciones hechas por el Ministerio de Hacienda; todavía más, este factor no se queda en la problemática fiscal, dado que su reflejo inmediato se convierte en un daño a los trabajadores del país, así como a la población en general, al volverse una causa más para que las finanzas públicas estén cada día en una mayor incapacidad financiera para atender las necesidades fundamentales de la población, como salud, educación y otros servicios primordiales.

A partir de todo el análisis que se plantea, se  pueden establecer tres conclusiones básicas sobre  la privatización del Sistema de Pensiones en El Salvador:

 PRIMERO: El Sistema de Ahorro Privado actual le ha costado a los trabajadores y trabajadoras un desembolso o pago de $1,358.30 millones de dólares a las AFP y Compañías de Seguros, adicional a este costo de la clase trabajadora, el Estado por su parte ha hecho desembolsos al Sistema Privado de Ahorro Individual, $11,817.10 millones de dólares, lo anterior implica que la privatización de las pensiones ha tenido un costo total para los trabajadores y el Estado de $13,175.4 millones de dólares.

SEGUNDO : Según el informe (Plan de Pensiones Mixto) presentado por el Gobierno de El Salvador el 22 de Septiembre 2015, ese alto costo pagado por los trabajadores y el Estado el cual tiene un proceso de endeudamiento provisional insostenible financieramente hablando, no ha generado ningún resultado positivo a la clase trabajadora, eso se puede ver en el hecho concreto que del total de 99,736 pensionados por vejez, 53,262 tienen pensiones entre $507.6  y $207.6; por otra parte, 31,377 personas con pensiones de vejez de apenas $207.6, y todavía lo más grave  hay 24,842 personas con pensiones por vejez inferiores a los $207.6 . Lo anterior permite señalar que el  78.3% de los  pensionados por vejez están entre la pobreza y la miseria lo cual hace un contraste ofensivo con las utilidades de las AFP y las Compañías de Seguros, así como con los altos costos financieros que ha implicado este sistema a los cotizantes y al estado.

TERCERO: Según el mismo informe del Gobierno, del total de personas afiliadas a las AFP en el sistema privado de pensiones que al año 2013, totalizaban  1,511,144, “Al año 2013 se registra que el 78.4% de la población afiliada sólo tendrá derecho a pensión mínima”.

Todo este abuso neoliberal implementado en los gobiernos de ARENA y que sigue vigente, se hace emulando en otros pocos países capitalistas (10), donde también han causado los mismos daños expuestos en los párrafos anteriores. Para justificar la reforma del sistema de pensiones, en su momento, hablaron de la ineficiencia de los sistemas de pensiones públicos, mintieron, como siempre lo hacen, para engañar a los pueblos, y dijeron que el sistema público era financieramente más costoso, que la solidaridad y la universalidad eran insostenibles, y que en el sistema privatizado cada quien tendría una mejor situación previsional a la hora de su jubilación. Los cantos de sirena y el individualismo se impusieron en un país con una estructura de ingresos totalmente polarizada, en un Estado financieramente débil, en fin, toda esa mentira ahora la sacamos a luz al demostrar con números concretos que el Sistema Público de Pensiones no estaba en crisis financiera, y además, que no le significaba una carga financiera al Estado si se mantenía el principio de solidaridad, tan importante en un país pobre de grandes desigualdades. Las mentiras del eficientísimo privado, de las bondades del mercado neoliberal rapaz y de la flagrante mentira del individualismo de Adam Smith, consideramos que quedan demostradas en el libro “Una Pensión para Todos”; además se presenta una propuesta para dejar atrás este esquema privado de pensiones y retomar la ruta correcta de administrar las pensiones como un “bien social”, enmarcado en una administración financiera sana, no especulativa. También se aborda el hecho de que actualmente se están presentando propuestas  para, aparentemente, resolver el problema financiero que este sistema privado ha generado, pero, eso sí, resguardando de manera prioritaria y única los intereses del capital privado, es decir, de los dos bancos transnacionales que actualmente administran los Fondos de Pensiones, agravando más la situación de los pensionados en el país y dejando fuera la posibilidad de los parámetros de solidaridad y universalidad en este tema. Sin duda, una de las decisiones prioritarias de este  Gobierno será resolver el doble problema para el pueblo y las finanzas públicas, de modo que, luego de hacer una crítica a las propuesta referidas, se plantean las bases de lo que debería ser un proceso para el rediseño del Sistema de Pensiones en El Salvador, recuperando la solidaridad, introduciendo la universalidad y rescatando las finanzas públicas, quitando la insostenible carga financiera que implica el modelo actual.

El libro “Una Pensión para Todos” tiene por objeto dar claridad meridiana respecto de lo que ha ocurrido en El Salvador con los sistemas de pensiones de los trabajadores del sector público y privado, por consiguiente, se excluyen del análisis el sistema de pensiones de la Fuerza Armada y el programa de pensiones no contributivas o asistenciales (Pensión Básica Universal –PBU–), focalizado en adultos mayores en extrema pobreza, establecido por el Plan Global Anticrisis en el año 2009.

El libro  está dividido en seis capítulos:

En el Capítulo I se describen las bases constitucionales y legales de los sistemas de pensiones antes referidos, con el objeto de dejar establecida la responsabilidad del Estado en este tema.

En el Capítulo II se analizan los fundamentos teóricos básicos del sistema de capitalización colectiva y del sistema de ahorro, con el objeto de presentar las diferencias de fondo entre uno y otro, de tal suerte de poder juzgar las ventajas y desventajas de ambos; además se comentan otros análisis que se han hecho sobre los dos sistemas.

En el Capítulo III se estudian las consecuencias negativas que ha tenido para el Estado y los cotizantes el sistema de ahorro programado (de cuenta individual), vigente desde abril de 1998.

En el Capítulo IV se plantea cómo y quiénes se han beneficiado del sistema de ahorro para pensiones, siendo principalmente las Administradoras de Fondos de Pensiones y los conglomerados financieros extranjeros.

En el Capítulo V se incluyen algunas conclusiones con el objeto de destacar los aspectos más importantes que contiene el documento.

Y por último, en el Capítulo VI, se comentan las propuestas de solución que han hecho los sectores interesados en el sistema de ahorro para pensiones y se hace una propuesta alternativa para sacar de la crisis al sistema de pensiones del país.

Esperamos que esta obra que ahora se hace pública y que  contiene la propuesta del movimiento social que forma parte de la Concertación Proletaria- Popular “Una Pensión Para Todos”, sirva para el debate de la fuerza laboral del país con el Gobierno del FMLN,  para lograr que los intereses del proletariado salvadoreño determine el rediseño del Sistema de Pensiones en El Salvador.

La Propuesta “Una Pensión para Todos”, cuenta con el apoyo de  más de 67 mil miembros de la clase trabajadora y más de 335 mil familiares proletarios, aglutinadas en más de 45 sindicatos, organizaciones y movimientos sociales, que integran  la Concertación Proletaria-Popular “Una Pensión Para Todos” conformada por:

-ADESES.

CONPHAS: ANTA, FECORACEN, CORDECOM, CIS, ACOPES, ACCMMES, APPES, ATAC, STISSS, SITRAMASS, STSEL, SITRADIGME, SISEPMUQUE.

RED SEICAP: STCPCES, SITRAVECOM, STIRTTCAES, SITRAPECOVAL,  STAFIS, SITRACOPE.

FEASIES: SITINPEP, STIVES, SITTAMI, SITAIVP, SITRAIN, SITIACALL, SITTESA, SITTRAMAR, SINEMUS, SITMASSS, SITRAIMES, SIMUTHRES.

FESITRASEP: SITANSP, STRACBES, SEMAG, SITRAISRI, SITRACORREOS,  SITMOP, SITRAENA, ATRAMEC.

UNEP: SITMSPAS,  SIANDES 21 de Junio, SITRAMEC, SINEJUS, SEDESA, ADECC, ANTMSPAS, ANEJUS.

El respaldo que brindan estas organizaciones sindicales es porque la Propuesta  es producto de varias  consultas, foros y reuniones establecidas con los trabajadores, es decir que la Propuesta “UNA PENSION PARA TODOS”, proviene y es de la clase obrera salvadoreña.

Hacemos un llamado a los sectores sociales que no forman parte de esta Concertación para que se unan y participen activamente en este debate estratégico para la  población y así que se cumpla lo que establece la Constitución de la República, en cuanto a que la Seguridad Social es un derecho de todo el pueblo salvadoreño.

Por último, ratificar que si se continúa con el actual Sistema Privado de Pensiones o éste se convierte en un Sistema Mixto que siga siendo administrado por las AFP y Compañías de Seguros, se continuará con la perversidad de hacer de las pensiones una mercancía, no se estará cumpliendo con lo que manda la Constitución (que la Seguridad Social es un Derecho de todo el pueblo salvadoreño) y el Estado seguiría siendo cómplice de la especulación voraz del capital privado sobre los ahorros de los trabajadores y del mantenimiento de un esquema de endeudamiento público insostenible que recae sobre la pobreza de los hogares salvadoreños que son los que pagan los impuestos y de donde salen los fondos para continuar pagando esa deuda perversa previsional. Es por eso que sostenemos que la Propuesta “Una Pensión para Todos”, además de ser viable financieramente hablando, es la única que cumple con el mandato de la Constitución de que las pensiones son un derecho del pueblo salvadoreño, que el Estado tiene la obligación de cumplir este precepto, elimina el hecho de hacer las pensiones una mercancía para la especulación del capital privado y permite introducir los principios de Solidaridad y Universalidad de las pensiones.