Inestabilidad Económica y Financiera en El Salvador

Los problemas analizados con relación a las finanzas públicas, el comercio exterior, la deuda, la Inversión Extranjera Directa (IED), en un modelo neoliberal que convirtió nuestra economía en una exportadora neta de capitales, éstos financiados con el  trabajo de los salvadoreños, con las remesas de las familias radicadas en el exterior, con un proceso de endeudamiento que tiene al país en una trampa que cada vez se profundiza más. A estos factores debemos agregar la fuga de capitales, de parte de la burguesía oligárquica del país, quienes amparados en la apertura de la cuenta de capitales, leyes amañadas que les han permitido vender los activos nacionales a empresas trasnacionales, expatriando los recursos provenientes de esas ventas, además de una política impositiva hacia el capital que virtualmente no paga impuestos, ya sea por mecanismos legales permisivos o por evasión, es decir,  robo al fisco, los montos que la burguesía oligárquica ha extraído no se han podido cuantificar pero sin duda son decenas de miles de millones adicionales que se han llevado. Esta exportación masiva de capitales por diferentes mecanismos, ha generado una situación macroeconómica de grandes desbalances, esto lo podemos ver en el Cuadro No. 1. Todos estos desbalances se han incrementado de manera muy agresiva en el período de la dolarización y TLC, así podemos ver cómo el déficit fiscal pasa de $399 millones  en el año 2000 a casi los mil millones en el año 2013; el déficit en la Balanza Comercial pasó de $2007 millones en el año 2000, a casi $5,300 millones en el año 2013, el déficit en Ahorro e Inversión pasó de un saldo positivo anual en los años 2000 y 2001, a un saldo negativo anual de más de 1,100 millones de dólares. Sólo estos tres balances han venido generando una presión por obtener ahorro externo que en el año 2000 era de casi $2,400 millones a casi $7,400 millones el 2013, en este último año, esta presión significó el 30.5% del PIB.

Es evidente que no se puede salir de la crisis económica que nos ha heredado el neoliberalismo, si no revertimos estos desequilibrios macroeconómicos. La suma de estos desequilibrios entre el año 2000 y el 2013 totalizaron $67,327 millones, sin duda estas cifras nos dice que en nuestro país han existido masivos recursos financieros que si no tuviéramos un modelo económico que se dedica a exportar recursos financieros, seguramente estaríamos en una situación económica y social totalmente diferente a la que enfrentamos. Claro en esta fiesta han surgido capitalistas que compiten con los grandes magnates de América Latina y que se han dedicado a invertir en el extranjero, esto además de  la fiesta de las transnacionales sacando más de 11 mil millones de dólares y la banca multilateral y los mercados financieros internacionales que han recibido más de 23 mil millones de dólares de servicio de la deuda, sólo del Estado, sin incluir el servicio de la deuda externa del capital privado.

Este análisis de los grandes números que normalmente no se hace, dado que los hacedores de la política económica normalmente están preocupados de cuántas centésimas crecerá la economía, del déficit fiscal, del gasto de los diputados y del sector público, de los carros de los ministros, de las elecciones de bienes, etc., consideramos importante pasar a un debate de país, y estamos convencidos que si se hacen los análisis que nos transparenten totalmente qué ha pasado, dónde estamos y cuáles son las perspectivas para los próximos 25 años, el país tiene solución, eso sí, si se desmonta este neoliberalismo perverso y se revierten los flujos, las corrupciones, la política fiscal regresiva, la dolarización…

cuadro 1 equilibrio macroeconomico

En el Gráfico 1, se puede ver que la tendencia estructural hacia una mayor dependencia del ahorro externo se detuvo, con la crisis del año 2009, pero de ahí en adelante retoma su tendencia creciente la cual es insostenible, en el marco de la trampa de la deuda en que se encuentra el país.

Gráfico 1 El Salvador equilibrio macroeconomico

Para finalizar queremos brevemente establecer a partir de los flujos que se dan en cinco cuentas que consideramos estratégica establecer cuál es la presión sobre el ahorro externo que presenta el modelo económico neoliberal exportador neto de capital,  después de  24 años de neoliberalismo en el país. La única cuenta que ha revertido su balance negativo es la Balanza de Servicios que en los últimos dos años pasó a presentar un balance positivo, este comportamiento es resultado del desarrollo de la maquila de servicios.  Las otras cuatro cuentas presentan un tren de crecimiento en su saldo negativo, siendo la Balanza Comercial, que ya analizamos la que presenta el mayor deterioro, en segundo lugar en cuanto a un tren agresivo de crecimiento en relación al año base con que se cuenta información es la Balanza de Renta que ya se analizó cuando vimos la exportación neta de capitales de la IED. La presión total sin duda se dispara a partir del 2001, año de la dolarización y del primer TLC, que fue firmado con México. En el año 2012 se llegan a los valores absolutos más altos de esta presión la cual superó los 10 mil millones de dólares, el 2013 disminuye por el Balance positivo en la Balanza de Servicios. La relación de la presión deficitaria relacionada con el PIB nos establece que el ahorro externo requerido por el país (dólares) para que funcione su economía, equivalió en el año 2012 al 43% del PIB, y el 39% del PIB del año 2013. Esta situación la consideramos grave en el sentido que el país está en una trampa macroeconómica de  deuda, dado que la única fuente significativa de recursos para cubrir este requerimiento de ahorro externo son las remesas que no cubren  ni el déficit comercial, lo que significa que la economía año con año profundiza su trampa de endeudamiento, hasta que los organismos financieros internacionales y los mercados internacionales de capital le nieguen más financiamiento, y antes de eso nos sigan financiando cada vez a un mayor costo, que acelera más el círculo del endeudamiento.

Desde nuestro punto de vista el Gobierno y el movimiento social organizado deben iniciar más temprano que tarde, a redefinir profundamente la política económica para comenzar a desmontar el neoliberalismo y buscar revertir los flujos perversos de exportación de capital que actualmente le impone  a la economía salvadoreña. No debería esperarse a que el default nos lo dé el capital financiero internacional, deberíamos poner la agenda y con toda seriedad, desmontar la política regresiva fiscal; atacar frontalmente la corrupción fiscal; articular una estrategia para desmontar la dolarización; renegociar la deuda externa buscando una moratoria de 10 años y condonación con la deuda bilateral; buscar fuentes financieras alternativas a la banca multilateral y el mercado internacional de capitales manejados por los grandes pulpos  financieros del capitalismo; plantear la renegociación de los TLC para incorporar el tema de las asimetrías; convertir al BCR en la autoridad monetaria que regule y oriente el sistema financiero nacional hacia el desarrollo de los sectores reales de la economía y le elimine su sesgo rentista y especulador, además de que organice la banca estatal para que juegue un papel determinante con el financiamiento de estos sectores, actuando como banca de primero y segundo nivel; negociar con la IED para que financie los sectores estratégicos que se definan en una política de mediano y largo plazo de parte del Estado, no se puede seguir con un marco de políticas económicas centradas únicamente en el corto plazo a las expectativa de crecer centésimas; atacar frontalmente la fuga de capitales de la burguesía oligárquica y hacerla que tribute también a partir de las utilidades que obtenga en el extranjero, esto lleva a la necesidad de implantar la renta mundial. Si este proceso no se inicia urgentemente seguiremos flotando en el mar tumultuoso del neoliberalismo hasta que nos hundamos, ese barco no tiene puerto de destino como país.

A partir de este momento en ADESES iniciaremos el diseño de una visión de la Economía Salvadoreña para el año 2015-2040, esperando poder debatir y compartir esa reflexión entre octubre y noviembre del presente año. Los políticos y la mayoría de los economistas, sin duda dirán que lo planteado  no es posible, que no hay correlación política. Desde nuestro punto de vista esa correlación sin duda no se dará a partir del gran capital que se ha lucrado de las reformas neoliberales, la burguesía oligárquica (parte de la cual podría incorporarse al nuevo proyecto cuando vea que ha perdido su predominio político),   ni con sus partidos políticos acólitos, pero sí se puede hacer partiendo de una correlación con el pueblo salvadoreño que es quien tiene que asumir que este país o cambia o se hunde y  buscar una amplia alianza con sectores medios de ingresos y empresariales que le apuesten a la economía salvadoreña. En una estrategia propuesta sin duda se debe conseguir correlación internacional con Estados y pueblos afines a los ideales de nuestra población, con empresas transnacionales que busquen hacer utilidades pero contribuyendo al desarrollo de El Salvador, todo esto es igualmente fundamental para seguir  la ruta que nos toca caminar. Es mejor manejar la crisis a que la crisis nos maneje. Todo lo planteado puede ser viable y sin duda, se puede hacer viable financieramente, el desarrollo de una nueva política económica, que se base en el desarrollo de las fuerzas productivas con todo lo que eso significa y que retome el carácter social de la economía dejando atrás el absolutismo de la ganancia, el libre mercado y la perversidad de que un país pobre como el nuestro sea fuente de grandes acumulaciones de riqueza de unos pocos capitalistas nacional, de las transnacionales y del sistema financiero del capitalismo mundial.

Indudablemente no podrán estar de acuerdo con todo lo planteado, pero si consideramos que la verdad es el único camino para poder redefinir la economía de nuestro país en una ruta que nos dé perspectivas positivas para nuestra población y el 97% de las empresas privadas no incorporadas actualmente en la política económica neoliberal. Al final la verdad es un patrimonio de la sociedad, nosotros sólo proponemos caminos de pensamiento a partir de los intereses de nuestro pueblo.

Cuadro 2 movimiento de flujos