Especulación y capital ficticio en Bolsa de Valores Estadounidense

Especulación y capital ficticio en Bolsa de Valores Estadounidense

VI Entrega de la III Carta Económica

Existe un exceso de liquidez por parte de la clase capitalista, un estrangulamiento, a través del incremento de la tasa de explotación de la clase trabajadora, un proceso de profundización  en la concentración y centralización del capital apoyado por la política monetaria de la Reserva Federal y la corrección o descapitalización del capital financiero en el  marco de la crisis del 2007 – 2008, que hizo que la bolsa cayera de un máximo histórico de 14,166 puntos el 9 de octubre del año 2007, a un nivel mínimo de 6,469 el 6 de marzo del año 2009, o sea, una corrección o caída del 54.33%, pérdidas de billones de billones de dólares en el capital financiero. La especulación se recompone con todas las medidas ya analizadas en artículos anteriores de parte de la FED y el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, llevando este nuevo proceso de especulación a remontar el Dow Jones a 18,086 puntos el día 24 de diciembre del 2014, lo cual implica que ha habido una revalorización de este índice de más de un 279%, en 5 años y 10 meses (Fuente INVIERTA y Bolsa de New York).

Así, las constantes inyecciones de liquidez que los gobiernos han dedicado a través de la política monetaria flexible, no poseen la capacidad de generar un proceso de refuncionalización del capitalismo (a través de impulsar el consumo y la inversión), ya que no se asegura la rentabilidad del lanzamiento del proceso de acumulación en tanto no exista un proceso de destrucción del valor de los capitales, que algunos anticipan llevará a la GRAN CRISIS muy superior a la del 2007-2009, donde no sólo se amenaza una gran pérdida de capital financiero, comercial e industrial, sino también, la desarticulación del sistema financiero mundial que sustenta la economía del dólar, como ya se vio en la anterior entrega de la tercera carta económica.

Este proceso se ha dado en una profundización de la explotación de la clase trabajadora marcando  el carácter de clase del conflicto, mientras los flujos de dinero fresco en las economías se han dirigido a la reestructuración de la deuda de las empresas y los mercados financieros en busca de rentabilidad a través de la especulación, provocando además una profundización en la concentración y centralización del capital.

En el gráfico 3 se muestra, en índice, la brecha entre el despliegue financiero y el desenvolvimiento de la economía real estadounidense, lo que se denominaría como capital ficticio. Tomando como base el tercer trimestre de 2007, periodo inmediatamente anterior al estallido de la crisis inmobiliaria,  es posible observar que, a partir de la crisis la brecha disminuyó cerca del 54% para el Dow jones y 48% para el S&P.  Sin embargo, a partir de entonces y gracias a las inyecciones de liquidez, los mercados financieros recuperan su tendencia al alza y  para el último trimestre de 2013 han alcanzado niveles similares a los del tercer trimestre de 2007 y continuaron subiendo hasta superar los 18,080 puntos el Dow Jones como ya se demostró.

CF1

Todo este proceso histórico demuestra como la Bolsa ha recuperado su tendencia a la especulación, llevando de nuevo a la creación de capital ficticio a nivel histórico que hace vaticinar  la próxima crisis del Sistema Capitalista. Esto se sustenta en que los activos cotizados en Bolsa han expandido su valor de mercado sin tener una correspondiente base de capital subyacente que respalde dicho incremento de precios. Esto significa que los precios de los activos financieros se encuentran sobrevalorados en relación al movimiento del capital real.

Según el índice Dow Jones, la tasa de crecimiento anual del precio de los activos financieros a partir del primer trimestre de 2009 al tercer trimestre del 2014, ha sido de 2.34%. Un dato similar resulta del índice S&P 500, con una tasa de crecimiento de 2.47% para el mismo tiempo. Mientras, el crecimiento del PIB ha sido de 0.94% en el periodo. Estos números demuestran que el crecimiento del precio  de los activos financieros cotizados en bolsa se incrementa con mayor rapidez que el crecimiento del valor de los activos productivos que representan, es decir, que la especulación o economía casino como le llamaba Keynes ha renacido con mayor virulencia después de la crisis del 2008.

En tanto la masa de capital ficticio se forma en la medida que el valor de los activos financieros aumenta sin correspondencia a los movimientos de capital real subyacente, las variaciones en las tasas de interés determinarán variaciones en el valor de los activos. Así, una subida relativamente rápida de los tipos de interés provocaría un declive de enormes masas de valor.

La política adoptada por la Reserva Federal estadounidense (FED) de eliminar las inyecciones de liquidez y el latente incremento de las tasas de interés proyectado para el segundo trimestre de 2015 incrementan la volatilidad de los mercados financieros y, sumado a las bajas tasas de crecimiento, generan las condiciones para que, dada la relación del capital ficticio y las tasas de interés, se genere un fuerte ajuste hacia la baja en la bolsa.