Es obligación del Estado investigar a los salvadoreños involucrados en los “Papeles de Panamá”

collage panama paper

Recientemente, el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) publicó, más de once millones de documentos confidenciales, que fueron obtenidos por el diario alemán Suddeutsche Zeitung, filtrados de la firma panameña Mossack Fonseca; en los cuales se ven involucrados reconocidos políticos, empresarios, artistas y deportistas.

La publicación de esta información tiene dos aristas, la primera tiene que ver con un acuerdo firmado por 18 paraísos fiscales y representantes de 48 países y territorios de todo el mundo para intercambiar de forma automática los datos financieros de los contribuyentes, a partir del 2017. Por otra parte,  de Estados Unidos, uno de los paraísos fiscales del mundo, están saliendo diez mil millones de dólares para otros paraísos fiscales, esto les afecta a ellos, por tal razón ahora han promovido la divulgación de esta información para consolidarse como el único paraíso fiscal receptor de capital.

La firma Mossak Fonseca de quien los periodistas filtraron información confidencial, fue creada en 1977 y actualmente cuenta con 40 sucursales en el mundo, y es una de las principales firmas en el negocio de los centros financieros extraterritoriales, calificados como “paraísos fiscales”.

Los Papeles de Panamá es una investigación global  que revela la secreta industria de las firmas offshore[1] que los poderosos y ricos del mundo emplean para esconder sus activos, y así eludir el pago de impuestos locales, mediante sociedades de fachada creadas en jurisdicciones remotas[2].

Como era de esperarse, algunos personajes salvadoreños han sido señalados en los Papeles de Panamá, es así que el 4 de abril en numerosos medios y redes sociales aparecían nombres de los involucrados, entre los que se encuentran políticos y empresarios que habrían hecho uso de los servicios de Mossack Fonseca, señala el periódico digital La Tribuna.

Por otro lado, en una publicación del diario digital El Faro se señaló que los documentos filtrados indican que entre el 2000 y 2015 Mossack Fonseca trabajó con al menos 33 clientes salvadoreños quienes habrían creado más de 220 empresas offshore.

Según la información revelada, los beneficiarios salvadoreños se asentaron mayoritariamente en paraísos fiscales como Islas Vírgenes Británicas, Panamá y el estado de Nevada (Estados Unidos).

Entre las personas mencionadas en la creación de empresas oscuras, según el portal de Trasparencia Activa[3], se encuentran José Roberto Dutriz, presidente de La Prensa Gráfica; Fabricio Altamirano, presidente de El Diario de Hoy; Juan Carlos Ernesto Eserski Álvarez, de Telecorporación Salvadoreña; y,  Jorge Simán Zablah, dueño del periódico digital El Faro. El común denominador de estas personas es que son dueñas  y representantes de medios de comunicación quienes pregonan la transparencia y la denuncia de corrupción pero cuando ellos se ven involucrados no dicen nada, existe una clara falta de ética periodística, “denuncian” cualquier cosa pero lo trascendental lo dejan de lado. En este sentido, El Faro que tiene acceso exclusivo directo en El Salvador, según nuestra información, a los Papeles de Panamá debe ser coherente e imparcial como lo ha hecho en otras publicaciones, ya que cuenta con la información, esperamos que esté haciendo una investigación profunda, respondiendo así a los intereses del pueblo y que no encubra los hechos.

Asimismo, se enlista a Juan José Daboub, exministro durante la administración de Francisco Flores, quien utilizó los servicios de la compañía panameña para el Grupo Financiero FICOHSA, S.A. Recordemos que a José Daboub lo estaba investigando la Sección de Probidad de la Corte Suprema de Justicia por enriquecimiento ilícito pero en la administración de Antonio Saca casualmente escondieron los informes y ya no se le dio seguimiento al caso.

Otras personas señaladas son Ernesto Muyshondt y Juan Federico Salaverría, propietario de una agencia de publicidad, estos últimos vinculados a la empresa GP Investments, CORP.

El expresidente Alfredo Cristiani también es cliente de Mossack Fonseca, con la empresa PRETORIA CAPITAL, CORP. Cabe señalar que Antonio Juan Cristiani Burkard, Jorge Leopoldo Well Schwartz y Mónica Bahaia de Saca figuran como directores de dicha empresa. Recordemos que Cristiani siendo Presidente de la República, se apropió  a partir de una Ley amañada bajo la iniciativa de su Gobierno, como ya hemos denunciado, del banco Cuscatlán, luego lo vendió en Panamá, obteniendo grandes ganancias que no reportó al estado salvadoreño, hechos que aún no se han investigado.

Hay que recordar que algunas de las personas que se han mencionado en el caso de los Papeles de Panamá, durante la administración de los gobiernos de ARENA hicieron negocios altamente lucrativos sin brindar nada al Estado como lo fue la venta de la banca nacional; y, sin duda, los miembros de las juntas directivas de estas instituciones financieras aunque no se mencionan han de tener empresas offshore.

En esa línea, como lo muestra el siguiente  cuadro habría que investigar a las familias dueñas de bancos nacionales que posteriormente fueron vendidos a las transnacionales, por mencionar algunas familias como: Salume, Simán, Zablah, Doboub, Eserski, Belismelis y Freund.

venta de bancos

Todas esas operaciones deben ser investigadas por el Ministerio de Hacienda, no entendemos por qué  hasta ahora no se ha investigado el lavado y evasión de capital. La Fiscalía General de la República (FGR) debería acceder a la información de la Superintendencia del Sistema Financiero (SFF) y aclarar cómo se hicieron esas transacciones.

El GRUPO ROBLE PANAMA, S.A. de C.V.  también se encuentra en la lista de clientes, entre sus directores están Carlos Patricio Escobar -esposo de la diputada Ana Vilma de Escobar- José Eduardo Díaz Avilés y José Ricardo Poma Delgado. Es importante señalar que Patricio, es administrador del capital Poma en el país.  En los Papeles de Panamá también aparecen señaladas personas cercanas al expresidente Mauricio Funes como el Señor Amecafé y una señora relacionada con el expresidente.

Los nombres que resaltan en la investigación Papeles de Panamá, revelan solo el iceberg de los grandes empresarios y políticos salvadoreños que se dedican a crear empresas offshore para evadir impuestos en El Salvador y de esta manera incrementar su capital, en la lógica de acumulación y concentración capitalista. Sin duda no podemos generalizar que toda empresa creada en Panamá comete alguna ilegalidad fiscal o de lavado de dólares, pero sí está claro que en el caso de la venta de los Bancos del país y de empresas importantes como CEMENTO CESSA, LA CONSTANCIA, OXGASA, etc., no se han investigado y el Estado está obligado a investigar estos hechos, ante la profunda crisis financiera del Estado y la crisis de inversión en El Salvador.

En este marco, cabe señalar algunas  de las implicaciones económicas y sociales que generan dichas empresas para El Salvador, en primer lugar, se reducen los ingresos fiscales y las prestaciones sociales; ofrecen impunidad para la delincuencia de corbata; hacen vulnerables a las democracias; incentivan la especulación y la inestabilidad financieras; contribuyen al empobrecimiento del país; y, facilitan la financiación de grupos delincuenciales.

Por otra parte, es importante mencionar que en 1989 cuando ARENA llegó al poder, implementó un modelo neoliberal en el país y creó leyes para el beneficio de las grandes empresas nacionales y transnacionales, convirtiendo al país en un paraíso fiscal, en el cual existen altos índices de evasión a partir de la manipulación de informes financieros, con la complicidad del gobierno durante la administración de ARENA; mediante la creación de leyes amañadas también se permite la elusión, beneficiando así a la burguesía oligarquía del país y al capital transnacional. Aunado a lo anterior, existe excesiva exportación de capitales netos hacia otros países, por lo que El Salvador no logra desarrollarse.

Es urgente que en el país se revisen dichas leyes que permiten el robo a ciertos grupos, en detrimento del bienestar de las grandes mayorías que vive entre la pobreza y miseria, con salarios de hambre, mientras que 160 personas en el país acumulan una riqueza patrimonial de cerca de 21 mil millones de dólares. Esto puede ser comparado con la producción local del año 2014, que fue ligeramente superior a los 25 mil millones de dólares. Es decir que, en El Salvador existe una burguesía oligárquica que tiene la capacidad de controlar la producción total de la economía nacional[4].

El llamado es a las autoridades salvadoreñas para que en cumplimiento a lo que les manda la Constitución de la República y una serie de leyes secundarias, investiguen a profundidad y con seriedad todos los casos que se han ventilado, a fin de que las personas involucradas en ilícitos puedan ser llevadas a la justicia, de lo contrario las autoridades estarían infringiendo la ley y convirtiéndose en cómplices de los hechos denunciados. La FGR, SSF y el Ministerio de Hacienda, tienen la autoridad y la obligación para exigir la información pertinente y esclarecer los casos de corrupción privada fiscal y corrupción en la administración de los fondos públicos que se dan en el país, sin importar de quienes se trate y de dónde venga. Por otro lado, el equipo de ADESES continuará investigando por su cuenta los Papeles de Panamá, aunque ya en el Manual de la Corrupción de ARENA 1989-2013[5] ya se presentó una parte de la dimensión de corrupción existente en el país.

[1] El término Offshore hace referencia a empresas constituidas fuera del país de residencia, en regiones cuya tributación es de 0 por ciento.

[2] http://elblog.com/noticias/registro-28253.html.

[3] http://www.transparenciaactiva.gob.sv/empresarios-duenos-de-medios-y-politicos-salvadorenos-crearon-mas-de-200-empresas-en-paraisos-fiscales.

[4]Ver Carta Económica http://cartaeconomica.com/la-concentracion-del-ingreso-en-el-mundo-y-el-salvador-y-las-condiciones-de-vida-de-los-asalariados-salvadorenos/

[5] Salvador Arias es el autor de este libro.