Debate de la lucha ideológica y científica sobre el socialismo en el siglo XX y XXI: socialismo en China y las contradicciones del capitalismo

Mao Tse Tung

Mao Tse Tung

Ante la represión, desigualdad y exclusión que se promueve en los países capitalistas, se han levantado movimientos revolucionarios para luchar por los intereses del pueblo, y de esta forma, establecer un modelo alternativo que tenga como base al ser humano y no el capital, este modelo es el socialismo. Sin embargo, el desarrollo del socialismo en cada uno de los países del mundo ha sido diferente, algunos han avanzado más que otros, destruyendo completamente el estado burgués y estableciendo un estado popular. Es así que en este artículo se abordará cómo se dio y estableció el socialismo en China.

La revolución en China se da desde 1949 a 1976 y constituyó  un avance histórico para la humanidad. La revolución llegó al poder en 1949, tras más de 20 años de lucha armada dirigida por Mao Tse Tung y el Partido Comunista de China. Fue una lucha contra un sistema feudal opresivo en decadencia, el capitalismo burocrático vinculado estrechamente con el capital extranjero y las potencias imperialistas que dominaban el país[1].

Antes de  1949, China era un país de campesinos empobrecidos que apenas lograban subsistir debido a las condiciones adversas en que vivían; cabe señalar que existía poco o nulo acceso a la salud, y por ello, cada año morían   cuatro millones de personas debido a enfermedades contagiosas y 60 millones estaban adictas al opio. Sin duda, era una sociedad convulsionada de problemas económicos y sociales.

Previo a la toma del poder, se inició el proceso de transformación de las relaciones sociales capitalistas, coloniales, que existían en China. La Gran Marcha, el proceso de la toma del poder en China, hizo que los controles de las áreas geográficas rurales que iba tomando la revolución, trastocara el tema de la tenencia de la tierra.  Es así que hacían reforma agraria, y se empezó a transformar la organización de la producción y propiedad del capital fundamental que era la tierra. A medida que el proceso avanzaba se iba desarticulando la economía burguesa mientras que la revolución conquistaba política y militarmente el espacio geográfico, así el Estado se iba trasformando.

Cuando triunfa la revolución en China y se toma el poder, se dan cambios importantes; en primer lugar,  destruyen el Estado burgués, acabando con la lógica del capitalismo en ese país, y al trastocar el modelo de acumulación capitalista se inician transformaciones de carácter socialista, concernientes a las relaciones sociales de producción y distribución; es decir, que inician la construcción de una nueva forma de acumulación de la economía, donde la acumulación social se impone sobre la privada individual.

Después del periodo comprendido entre 1949 a 1976, lamentablemente China entró en una reforma, donde de hecho hubo un retroceso, en el sentido de lo que es la construcción de una economía totalmente socialista y se vuelven a incorporar relaciones sociales de producción de carácter privado que tienen vicios del capitalismo, donde hay procesos de acumulación individual.

Con relación a la organización del Estado, del poder, el Partido Comunista de China fue un factor dominante del Estado, a tal punto que hubo un proceso de fusión entre Estado y partido. Además, también hubo organización social del pueblo, en términos de propiedad social, organizada no estatal, y organización social popular del pueblo, que sin duda tiene una fundamentación en lo económico.

En la actualidad, China tiene una lógica de acumulación, que está entre la acumulación de lo que le llaman la propiedad social estatal y comunitaria,  y hay acumulación privada. Por lo cual, es un modelo de acumulación que tiene tres mecanismos de acumulación pero que predomina la acumulación social estatal  y la comunitaria, sobre la acumulación privada. Existe un juego de acumulación marcado de carácter capitalista en ciertos sectores, combinado con una presencia de un capital trasnacional muy fuerte que le introduce un dinamismo al mercado.

Por otro lado, China se desarrolla a partir de zonas especiales y de éstas obtiene políticas de carácter nacional, esa es la lógica que hasta ahora ha funcionado en China. Sin embargo,  el Estado de China ha conservado la banca y la moneda.

En ese país asiático, una trasnacional invierte donde el Estado le indica. El Estado deja entrar capital trasnacional donde le interesa que se desarrollen las fuerzas productivas y tiene una serie de condicionantes para que esa inversión se internalice en el proceso, trasladen tecnología y empleo. Además, la transnacionalización en el caso de China, está marcada por la necesidad de traer capital, ciencia y tecnología, y abrir comercio.

El éxito del modelo económico de China, radica en que tiene una explosión agresiva de sus recursos, es la economía que tiene más reservas en el mundo, marcadas en base al dólar y ahora una serie de monedas, bienes y propiedades que tiene en el mundo capitalista.

Por otra parte, cuando se dio la reforma en China, el 70% de la población era pobre, ahora la población que vive en pobreza en ese país ronda por el 22 o 23%. Hubo una reducción drástica. Habían 700 millones de pobres en un momento y ahora ha disminuido a 200 o 300 millones de pobres, de una población de mil trescientos millones de personas. Esto es porque la razón de ser del Socialismo es destruir la pobreza y llevar bienestar a la población, desde el punto de vista de sus satisfacciones básicas humanas, China es exitoso, quizás el más exitoso de todos los países porque partió de niveles de pobreza extrema, y con la población más grande del mundo, un país grande pero en relación a su población, no es un país que sea extremadamente abundante de recursos naturales, por el peso de su población.

Si teóricamente aplicamos las características que debe tener el Socialismo, una transición que por ejemplo en el caso de China del 49 al 2009 son cincuenta años, se diría que debería estar totalmente limpia del capitalismo, y ha sido al contrario en cuanto a que China Popular ha utilizado al capitalismo para el desarrollo de sus fuerzas productivas, requisito previo para poder lograr una transición real al socialismo; es así que se han dado cambios importantes en beneficio de la población de ese país y el socialismo avanza. El peligro en estos procesos, es que el sector capitalista llegue a sobre determinar el modelo de acumulación y se entre a una lógica de acumulación y concentración del capital con las lógicas capitalistas, porque eso revertiría el carácter socialista de China Popular. Hasta ahora esto no ha sucedido y el  Estado está totalmente en manos del Partido Comunista de China y existe una inmensa organización popular, además que el Estado tiene la fuerza para definir la orientación y uso de los excedentes o riqueza que produce la economía  ya sea por el control directo de los recursos y las empresas estatales y de las comunidades, como por medio de las política fiscal y el manejo del sistema financiero.

En los países socialistas realmente se da una democracia socialista, participativa. Con sus defectos, cuando uno lee el papel de Ho Chi Min, o el papel de los secretarios de los partidos comunistas en Vietnam, China y Cuba,  hasta se puede decir que son dictadores, pero no es así. La estructura de cómo funciona el poder, no es absoluta, pero sí tiene que haber una dirigencia, una vanguardia, un partido. El carácter de vanguardia del partido que introdujo Lenin de hecho se da en la práctica de los países donde hay Socialismo.

En la nueva geopolítica que se está formando en el mundo, la última alianza de Rusia con China sobre todo con relación al gas, como resultado del desprendimiento de Ucrania, empieza a marcar procesos de ruptura del imperialismo americano donde la perspectiva abrirá espacios de consolidación del Socialismo, quizás con menos contrapeso que implica el Imperialismo Capitalista, que es lo que está detrás. En esa lógica, ¿Existe o no una tendencia a la construcción de un sistema socialista mundial?

La Democracia Burguesa capitalista está en un proceso de destrucción, muy acelerada. Es decir, los mismos países insignia del Capitalismo en el Siglo XX están en proceso de crisis. Pero además, hay ciertos modelos, como el modelo socialista, el americano no es lo mismo exactamente que el modelo europeo y el japonés. Desde un punto de vista no sólo de la organización de la economía sino que también de los Estados, capitalistas, burgueses, pero con características diferentes en la estructura del poder.

La fortaleza del sistema capitalista tiene talones de Aquiles, uno de ellos es el sistema financiero. Entonces el carácter del Estado, el modelo de acumulación que ha llegado a un proceso de súper concentración y centralización del capital en las esferas no reales de la economía sino que las financieras pone una serie de contradicciones y de conectores en todo el sistema que le da grandes debilidades.

Los países socialistas como China, están ahora tan conectados a ese sistema, pero no contaminados de forma igual. China sufrió un golpe con la crisis financiera, pero resolvió invirtiendo 500,00 millones de dólares no en sus bancos sino que acelerando el gasto, más que todo en el área de inversión y permitiendo que hubiera más inversión en el área de construcción. Entonces amortiguó un poco. Sufrió golpe por el nivel de conexión que tiene, pero el sistema financiero en China no está directamente vinculado al sistema financiero mundial capitalista, además tiene un colchón de protección.

¿Hasta dónde las contradicciones del sistema capitalista pueden permitir que esos modelos de Socialismo que tengamos entren en lógicas de complementariedad, y a partir de eso se esté dando de nuevo un proceso de construcción de un sistema socialista mundial? Para algunos el problema de eso es que China no quiere asumir la responsabilidad, porque sin duda alguna va a tener que darse, la economía china tiene la fuerza suficiente para dinamizar los países que quieren entrar al Socialismo. Pero ahí hay un tema, que China considera, según analistas, que todavía no está suficientemente madura para confrontar. Es así que China sigue con su tesis de la no confrontación, para poder irse consolidando como una economía totalmente fuerte, capaz de resistir y desarrollar su capacidad militar y científica (esto ya lo está haciendo). De repente lo que podemos ver en el mundo es que China vuelva hacia el redil del Socialismo a través de una alianza con Rusia. ¿Por qué? Porque Rusia tiene en su sociedad, mente, cultura y estructura rasgos todavía socialistas, en su ejército.

Cuando se discute Socialismo no se puede quedar sólo en él, sino que se tiene que entender las grandes contradicciones secundarias que se dan, y culturales de la agresión del Imperialismo que se enmarca además con un problema que se ha relacionado a los recursos naturales.

En cuanto a la dependencia, la economía del petróleo es un elemento que va a cobrar más importancia, aunque a lo mucho perdurará cinco años más. Ahora el petróleo tiene un papel importante, en las contradicciones y la geoeconomía, que tiene que ver también con el poder a nivel mundial. Eso está perdiendo fuerza por el desarrollo de la ciencia y la tecnología, pero todavía le faltarán cincuenta años más, pueda ser que más.

La sociedad va hacia una salida de lo que es la época del petróleo en el mundo. La economía del petróleo está cediendo al igual que el Capitalismo, hay un proceso de extinción. En la medida que los países socialistas aceleran un proceso de crecimiento en el rubro petrolero, eso puede provocar que, esa unión táctica de 20, 30, 40 años de los países petroleros, como los países árabes,  se desbarate, resultado de la caída de la monarquía de Arabia Saudita, este tipo de contradicciones  pueden marcar y acelerar este proceso de desarticulación del Capitalismo y consolidación del Socialismo.

[1] Fragmento tomado de Revolución. Ver en línea:  http://revcom.us/a/137/China_socialist-es.html