Continúa el Lento Crecimiento: Perspectiva para el 2016

Foto de Oscar Leiva/Silverlight para CRS

Foto de Oscar Leiva/Silverlight para CRS

Las estimaciones macroeconómicas sobre las que se basa el presupuesto de 2016, reflejan la continuación del lento crecimiento por no decir estancamiento en la dinámica de la economía, que seguirá siendo la tendencia de ésta para el próximo año, lo anterior se muestra con las  proyecciones del PIB presentadas por el Ministerio de Hacienda. El hecho de mantener un crecimiento del 2.9% no resuelve nada, resultado de mantener la misma lógica del modelo neoliberal y  de no resolver los principales problemas económicos que son el Talón de Aquiles del crecimiento, como la inversión y una demanda deprimida por la pobreza generalizada.

Dicho crecimiento no es suficiente para mejorar la situación económica del país, éste se sustenta según el Banco Central de Reserva (BCR) sobre la base del dinamismo incierto de la economía  de EE.UU, por ser nuestro principal socio comercial, así como por una previsión de precios bajos  sostenidos de las materias primas que importamos, como el petróleo y sus derivados y adicionalmente al fortalecimiento de la demanda y oferta agregada de la economía salvadoreña, que para nosotros no es clara, dadas las mismas proyecciones que analizamos a partir de la presentación del Presupuesto del Ministerio de Hacienda.

cuadro 1

En términos absolutos, el PIB nominal se espera crezca para el próximo año apenas 1,293.5 millones de dólares, que no representan para la economía un crecimiento significativo; los niveles de inflación se mantienen bajos y se espera que ésta aumente a 1.80%, es decir, los precios de los productos y servicios aumentarán aunque en poca proporción, pero presentarán un aumento mayor al del año 2015; el déficit comercial se proyecta en 4,646.50 millones de dólares, es decir, que se incrementa en 8.61% con respecto al año anterior, mientras que el  incremento en las exportaciones serán apenas de 235.30 millones de dólares, por otro lado, las importaciones  se incrementan en 603.80 millones de dólares; estos desajustes macroeconómicos se ven reflejados en el bajo crecimiento del presupuesto programado para el 2016 con respecto a 2015, dado que este solo se incrementará en 0.80%, es decir, pasará de 4,823 millones de dólares en 2015, a 4,860.8 millones de dólares para 2016, una variación de 37.8 millones de dólares.

cuadro 2

El ahorro corriente, es decir, la diferencia entre los ingresos corrientes y los gastos corrientes, se espera crezca en 1.40% para 2016, los ingresos corrientes (procedentes de impuestos y de entradas no recuperables o no relacionadas con reembolsos no provenientes de donaciones, de la venta de tierra, activos intangibles, existencias del Gobierno o activos de capital fijo o de transferencias de capital fijo), serán mayores a los gastos corrientes (gastos que excluyen los destinados a transferencias de capital o a la compra de tierra, activos intangibles, existencias del gobierno o bienes duraderos no militares con valor superior a un mínimo para uso durante más de un año en el proceso de producción); la Inversión del SPNF se crecerá únicamente en 0.5% con respecto al año anterior, pasando de 2.5% a 3.0% con respecto al PIB; el déficit global se espera se mantenga en 3.9%; mientras que la carga tributaria en general pasará de 15.70% en 2015, a 16.30% para 2016,  es importante señalar, que la carga tributaria no es la misma en todos los sectores, puesto que algunos tienen beneficios tributarios, y otros, por tener costos y deducciones más elevados.

El aumento en la carga tributaria responde a la aplicación de nuevos impuestos, entre ellos el 5% a las ganancias de los grandes contribuyentes que sobrepasen los  500 mil dólares netos, en cada ejercicio impositivo, este impuesto va a tener una duración de 5 años; para los consumidores se aplicará una carga adicional impositiva de 5% en la facturación al consumidor final de todos los servicios relacionados con las telecomunicaciones, la aplicación de este nuevo impuesto se extenderá a 10 años, por lo que la política fiscal sigue siendo regresiva.

Las fuentes de financiamiento del Presupuesto se clasifican en Ingresos Corrientes, Ingresos de Capital, Financiamiento y Contribuciones Especiales; la mayor fuente de financiamiento del presupuesto viene de los Ingresos Corrientes, a través de los Ingresos Tributarios que se espera sean 4,317.30 millones de dólares, lo que representa el 88.8% del total de ingresos  del sector público y 15.78% del PIB. Se espera recaudar 2,115.5 millones de dólares en IVA, 157.5 millones en impuestos a productos específicos y 109.7 millones en impuestos diversos, es decir, se espera recaudar de las personas que pagamos directamente estos impuestos al consumo un total de 2,382.78 millones; mientras que del lado del Impuesto sobre la Renta que se espera recaudar 1,716.2 millones, y en estudios anteriores se ha determinado que las empresas de ese total apenas pagan un 21.2%, mientras que  los hogares aportan el 78.8%[1], lo que significa que, de los 1,716.2 millones por concepto de Renta, los personas naturales aportarán 1,352.36 millones, mientras que las empresas sólo tributarán  $363.84 millones por concepto de renta.

En préstamos el Estado deberá incurrir a 250.1 millones, lo que representa el 5.1% del total de ingresos y el 0.91% con respecto al PIB; las contribuciones especiales se espera sean de 125.1 millones de dólares. En cuanto a la  Inversión Pública se destinarán 549.1 millones de dólares, lo que equivale a 11.3% del Gasto Total y apenas el 2.01% del PIB proyectado.

Suponiendo que El Salvador combatiera el tema de la evasión y elusión fiscal el cual se proyecta, según estimaciones propias en base a datos oficiales del Ministerio de Hacienda, en 2,673 millones de dólares en el 2016. Si el gobierno contara al menos con la mitad de esos recursos que serían  $1,336.5 millones de dólares, los recursos del Estado llegarían a $5,656 millones, por lo que equivaldría incrementar la carga tributaria  a un 20.6%, sin necesidad de seguir subiendo más impuestos a los hogares.

cuadro 3

Leyendo el presupuesto para el año 2016, la inversión en programas sociales disminuirá para 2016 en 13.9 millones de dólares con respecto al presupuesto votado 2015; con disminuciones significativas en el FISDL en 11.6 millones de dólares, 8.5 millones en el área de Agricultura Familiar, mientras  por el lado de los programas del área de Educación y Ciudad Mujer se reflejan un incremento de 2 millones exactos. Estos cambios significan una disminución en la inversión de los programas sociales en un 5.23% con respecto al año anterior.

En cuanto a la Inversión en Desarrollo Social, esta refleja una disminución de 44.7 millones con respecto a lo que se invirtió en  2015 ya que se proyecta una inversión en ente rubro de 2,231.8 millones en 2016.

Si el Gobierno Salvadoreño decidiera atacar la Elusión y la Evasión fiscal, dispondría de 5,656 millones de dólares; y si además de esta medida se buscara una alternativa de renegociación de la deuda, la cual para el año 2016 tiene presupuestado, en servicio por pago de principales e intereses, equivalente a los  905.3 millones de dólares, lo anterior  sacaría al Estado de la actual crisis financiera y podría  aumentar el gasto en programas sociales, incrementar la inversión pública.

 

[1] http://cartaeconomica.com/lineamientos-y-medidas-urgentes-para-establecer-una-politica-fiscal-que-rompa-con-el-esquema-neoliberal-y-permita-financiar-un-proceso-de-transicion-hacia-el-socialismo-parte-ii/