FMI recomienda un fondo de liquidez con dinero del pueblo salvadoreño

FMI propone fondo de liquidez con dinero de salvadoreños

El pasado 22 de noviembre la Prensa Gráfica publicó una nota en la que se destaca la recomendación del Fondo Monetario Internacional (FMI), de crear un fondo de liquidez en el Banco Central de Reserva (BCR),  para que esta institución pueda actuar como prestamista de última instancia, ante una posible crisis financiera.

La referida recomendación es un poco más amplia, pues el FMI sugiere que los bancos locales obtengan de sus matrices cartas que garanticen el acceso a la liquidez. Hay que entender que el FMI se está refiriendo a las matrices de bancos extranjeros que operan en el país, pero además, dicha institución dice que esas cartas deben ser un complemento del fondo de liquidez y que éste se integre con el encaje legal. El encaje legal no es otra cosa que un porcentaje de los depósitos de los ahorrantes; en tal sentido lo que está pidiendo el FMI es que los depositantes se encarguen de financiar a los bancos comerciales.

El requerimiento a las matrices es un desconocimiento de la legislación local, la que permite, y de hecho así es, que los bancos extranjeros constituyan sus matrices en El Salvador, las cuales son sociedades de papel, es decir, sin ninguna otra actividad que ser las dueñas de las acciones de los bancos locales; en tal sentido cabe la pregunta: ¿Cómo pueden garantizar el acceso a la liquidez si no la tienen?

En realidad la constitución de esas matrices en El Salvador es sólo para que la banca extranjera ponga una barrera a los ahorrantes salvadoreños, de tal suerte que los riesgos derivados de la administración de los bancos locales no afecte en nada a la banca extranjera; por otra parte, los bancos extranjeros que operan en el país si pueden sacar todo su capital y más, sin mayores restricciones; en pocas palabras las matrices de bancos extranjeros constituidas en El Salvador son  una trampa neoliberal para explotar los recursos de los ahorrantes locales sin riesgos para la banca extranjera.

Este juego de las matrices también fue aprovechado  a ciencia y paciencia de las autoridades de supervisión, por los bancos locales cuando eran  de capital nacional. Estas entidades constituyeron matrices de papel (sin aportes de capital) en el extranjero, eso  luego les permitió vender los bancos locales a la banca extranjera sin pagar impuestos, llevando acabo además una de las fugas de capital más importantes que ha sufrido el país.

La primera recomendación a las autoridades actuales, en  cuanto a lo expresado anteriormente, sería que investiguen y deduzca responsabilidades, de las consecuencias negativas que el juego de las matrices ha tenido para el país, según las leyes de El Salvador.

Volviendo al tema de las recomendaciones del FMI, conviene hacer un llamado a las autoridades del Sistema Financiero Nacional, para que se abstengan de aceptar crear un fondo de liquidez con los ahorros de las personas, porque al ocurrir una crisis financiera se provocaría el fenómeno conocido como “corralito financiero”, que no es otra cosa que impedirle a la gente que disponga de sus depósitos en los bancos, porque éstos estarían siendo utilizados para financiar la crisis, es decir, salvar a los bancos transnacionales.

No es extraño que el FMI haga recomendaciones en el sentido de proteger a los bancos transnacionales, ese es su papel en todo el mundo capitalista, esto, en detrimento de los pueblos de los diferentes países del mundo; así es el neoliberalismo, ubica a las personas en función de las empresas.  Primero el capital y después la gente.

Las cartas que menciona el FMI, deberían ser de las matrices en el extranjero (o sea su empresa nodriza), de los bancos locales, para garantizarles la liquidez,  esta debería de ser la fuente principal para garantizar la liquidez de sus empresas o bancos en El Salvador. El país no pierde nada al requerirles a la banca extranjera que garantice la liquidez de sus propios bancos, porque sería una forma de compensar la extracción de capitales que hacen los bancos extranjeros año con año, vía distribución de utilidades y pago de regalías y otros servicios a favor de sus matrices.

Los bancos extranjeros y el resto de empresas transnacionales en el país, sólo, entre el año 2012 y el 2013 sacaron  casi 2,200 millones de dólares por repatriación de capital y envió de renta por sus inversiones, a las matrices extranjeras dueñas de sus bancos en el país.

salida de capital por parte de empresas transnacionales

Hay que tener presente que la ausencia de un fondo de liquidez para que el BCR actué como prestamista de última instancia a favor de los bancos comerciales, es el resultado de la aplicación de las reformas neoliberales implementadas por los  gobiernos de ARENA, las cuales le fueron cercenando poco a poco  dicha institución bancaria la posibilidad de manejar la liquidez de la economía y de hacer política crediticia.

Ese proceso neoliberal y perverso se inició impidiendo que el BCR financiara a entidades del Estado, para que hubiera suficientes recursos para las empresas privadas. Luego se suprimió el Departamento de Desarrollo Económico, unidad que se encargaba de  analizar estudios de factibilidad que eran financiados a través de líneas de crédito otorgados por el BCR a los bancos comerciales para que éstos brindaran los préstamos a los usuarios, siguieron quitándole la facultad de recibir depósitos de las entidades del gobierno central (Ministerios y Autónomas como ANTEL, CEL, ANDA, etc.), recursos que actualmente son depositados en la banca comercial; y terminaron con la Ley de Integración Monetaria, con la cual perdió la facultad de emitir moneda y ser el prestamista de última instancia para la banca comercial.

Con los recursos de las entidades del Estado el BCR tenía  liquidez y  capacidad de orientar el crédito, por medio de líneas de crédito a tasas preferenciales que se otorgaban a los bancos comerciales a través de las llamadas operaciones de descuento.

También formó parte del proceso  trasladar  el control de la liquidez de la economía al mercado de valores, mediante las operaciones de mercado abierto, convirtiéndose el BCR en emisor de valores, por los cuales paga una tasa de interés. Operación que anteriormente se hacía exclusivamente con el instrumento “encaje legal”.

Las operaciones de mercado abierto se hicieron con el claro interés de fomentar el mercado bursátil, mercado especulativo principalmente de deuda, en el cual los más beneficiados son los bancos comerciales.

El fondo de liquidez que recomienda el FMI debería crearse, en primer lugar, a partir de establecer que las matrices nodrizas en el extranjero de los bancos transnacionales que tienen intereses en el país, con su liquidez internacional aporten por lo menos el 75% del fondo de liquidez requerido, que podría ser de unos 1000 millones de dólares; y  en segundo lugar, el otro 25% de dicho fondo que lo facilite el Banco Central de Reserva. Para que esta institución aporte a dicho fondo de liquidez el 25% mencionado,   debería otorgársele nuevamente la capacidad de recibir en  depósito los recursos monetarios de todas las entidades del Estado.

Los recursos del Estado son realmente significativos, sólo el Presupuesto Nacional, supera los $4,000 millones anuales, más los recursos de las municipalidades y de entidades autónomas, como dato ilustrativo se presentan los depósitos e ingresos de algunas entidades del Estado, recursos de los cuales actualmente dispone la banca privada, pero con la medida recomendada pasarían a ser administrados por el BCR, pudiendo éste así tener capacidad de aportar a dicho fondo, a partir de reabrir su capacidad de implementar nuevamente una política de crédito de parte del Estado y generar fondos propios, de los cuales podría establecer un porcentaje, que se oriente al fondo de liquidez del sistema bancario estatal y las micro financieras que manejan depósitos del público. A continuación ilustramos los ingresos percibidos por servicios prestados de algunas entidades públicas, ingresos que son mucho mayores si le agregamos las otras fuentes de ingresos que manejan, tales como préstamos, aportes de la caja central del Estado, donaciones…

depositos en bancos y recursos recibidos

En conclusión no podemos aplicar la receta mundial del FMI de proteger a los bancos a costa de los intereses del pueblo salvadoreño, utilizando sus ahorros y depósitos en el sistema financiero, tampoco debemos protegerlos a partir de los intereses de la población en general, obligando al Estado (como lo están haciendo en Estados Unidos de Norteamérica y Europa) a garantizar los intereses de estas enditadas privadas internacionales, lo que implica sustentarlas con los recursos del pueblo que es quien paga de manera mayoritaria los impuestos que recibe el fisco en nuestro país.